Un tiempo en el que los niños nacían en hermosas macetas de barro rojo.
Cinco mujeres detenidas en la lluvia.
Y vos, la visita más esperada para que todo comience de nuevo. Si tal cosa es posible.

Segunda función

Siguen llegando comentarios. Transcribimos.

- Mirá, como hombre, pienso que están solas porque quieren. No sé qué les pasó a los hombres, dónde están. Pensaba que por ahí el bebé era el último hombre y qué le harían, no sé.

- ¿Es un internado español? El texto... imposible. La puesta me gustó.

- Se agradece la apuesta por una poética personal, por una propuesta que construye algo original.

- Hay algo como de la guerra civil española, ¿no? Yo pensaba en esas mujeres solas, en los pueblos, esperando el regreso de los hombres.

- Está muy bien trabajado lo de las mujeres antiguas, de otro tiempo. Las acciones...

la pomeña de Chabuca ayer y hoy




“En la casa todos sabían coplear, en especial las mujeres,”, cuenta la mujer, que tuvo 13 hermanos y que, de tanto escuchar y cantar, llego a ganarle al “Barba” Castilla. “Voy pensando las coplas en el cerro, mientras los animales pastan, porque en la casa no se puede. Siempre hay cosas para hacer”, cuenta Eulogia sobre la creación.


Como en aquellos años, ella vive del campo. Y cuenta que ahora está preocupada porque no llueve y la hacienda corre peligro. “Tengo mis chivitas y ovejitas y con mi esposo siempre sembramos algo: papa, arvejas, habas… Por ahí da y por ahí no por falta de agua o por el frío”. Eulogia tiene dos hijas. Una vive en el pueblo y la otra en Salta. “La ciudad es fiera. Me van a sacar muerta de acá. Yo acá no tengo luz ni gas, pero a mis hijos nunca les faltó nada; aunque sea mote les doy. Soy feliz acá en La Poma, m’hijo. ¿Pa qué me voy a quejar?” Nada fue igual desde aquella visita de los poetas trasnochados. La Poma será siempre el pueblo de la Eulogia. La de la zamba bella y la lengua filosa".

Clarín. http://www.clarin.com/espectaculos/musica/coplera-gesto-bella-cancion_0_305969558.html

la lluvia en Saquen una pluma

Acá va un link a una nota sobre el proceso creativo de la obra. Nuestro agradecimiento a Mariana Mazover y Juan Cosín, artífices de Saquen una pluma, proyecto muy interesante de Dramaturgia Rodante.


http://saquenunapluma.wordpress.com/2010/07/27/la-lluvia-y-otras-ciguenas-cronica-creativa-por-macarena-trigo-dramaturga-y-directora/

Primeras impresiones

Como ya anunciamos en su momento, esta obra carece de prensa porque así nos parece que deben ser las cosas en este momento donde no hay pero sí, pero cómo, pero cuánta... vidriera para todos, tantos, muchos... Pues eso. Nosotras optamos por quedarnos quietecitas de este lado y esperar a que el mundo nos visite. Eso sí, estamos muy sinceramente interesadas en las devoluciones de todos y cada uno de vosotros, todos los que cada domingo vengan a nuestra cosa, se lleven nuestra historia. Esta obra supone para todas nosotras una profundización, un alegre descubrimiento sobre la potencia de la palabra, la poesía y la estética en el escenario. Jugamos durante meses, como diosas cualquiera, a crear un mundo nuevo y ahora abrimos sus puertas.

Necesitamos de vuestros comentarios para poder seguir creciendo y para ello habilitamos este email: cosasdelalluvia@hotmail.com.ar

Tenemos la sana intención de dar cabida y, en la medida de lo posible, respuesta a todos aquellos que nos concedan un poco de su tiempo para contarnos cómo la pasaron en nuestra compañía. Desde ya, muchas gracias.

Adelantamos ahora algunas primeras impresiones. Diremos el pecado pero no el pecador, tranquilos.

***

* Tenéis que bancaros que es una apuesta radical y llevarla a fondo.
* Desde luego, es para una minoría. No es sencilla.
* ¿Dónde decís vos que está el humor negro?
* Es apocalíptica. Totalmente apocalíptica y desesperanzadora.
* Está muy bien pero creo que no es justo la obra que necesitaba ver en este momento de mi vida.
* Y cuando dicen eso de "hay un momento en el que todo niño se lastima para siempre"... Terrible. Yo pensé en mis chicos y no, terrible.
* Hay textos hermosos. Por momentos es abrumador todo, pero es hermoso.
* Y terminamos hablando de la guerra civil española hasta las tres de la mañana...
* Aún tienen que bajarlo más a tierra y apostar más por la locura, me parece. Tienen que tenerlos comiendo en la palma de su mano.
* El mundo que se crea es muy potente. Muy denso el clima.
* Las acciones son hermosas.
* Hay mucho de España, sí. Esas casas enormes, viejas, frías... ¡Cría cuervos!
* Qué jodida manía eso de que las actrices tengan que estar todo el tiempo ocupadas para hablar. Está bueno que el texto lo explica porque si no te parece muy caprichoso todo.
* Las chicas están todas muy bien.
* Estéticamente es un viaje. Muy cuidado. Te metés en eso y no se hace largo. Para nada.
* Negra y hermosa.

19 julio.

Posparto

Una de las grandes paradojas de la creación aparece en el momento de mostrar nuestro trabajo. Por breve o largo que sea el proceso, toda obra artística precisa de un otro, de muchos otros, más o menos ajenos, para convertirse en algo esencialmente vivo, para continuarse, crecer, desarrollarse. El infierno debe estar atestado de libros que nunca vieron la luz, cuadros abandonados a su suerte, canciones que nadie cantó y un largo etcétera de cosas que no fueron. El teatro es un arte que nace albergado en la naturaleza del grupo. Sólo cuando una serie de personas se compromete con un texto, un director, sus compañeros y una búsqueda, se logra la extraña conjunción de estrellas que guiará al barco hacia el estreno. Muchos son los proyectos que naufragan porque no sólo de entusiasmo vive el hombre, mucho menos el arte. Pero si se sobrevive a temporales y tormentas durante los meses suficientes... se llega al día E.

Nosotras tuvimos el nuestro. Nos acompañó la lluvia omnipresente y ese puñado de incondicionales que todo proyecto necesita. Una vez más, gracias a todos.

Algo en mi formación y en mi modo de abordar el teatro como si de un campo minado de preguntas sin respuestas se tratara, hace que el momento de mostrar, abrir puertas, recibir al otro, resulte particularmente incómodo. Por supuesto que siempre se les espera, no obstante, en ocasiones pareciera que el camino recorrido no alcanza a explicarse del todo. Es lo más parecido a volver de un gran viaje y no tener más que unas patéticas fotos para hablar de la grandeza de los paisajes conocidos.

Nada en el arte es sencillo y está bien que así sea. Poner punto y final, punto y seguido, puntos suspensivos... Siempre es cuestión de uno. Lo más interesante del encuentro con los otros es lo mucho que podemos aprender sobre nosotros. Está claro que uno elige a sus jueces y a sus críticos. No todo gustará, no todo nos convence, pero hay que ser humildes. Muy humildes. Porque algo de toda esa confusión, de ese discurso a veces afilado, acaso tímido, con suerte generoso, inteligente, es todo lo que hay, lo que nos queda, lo que habrá de mostrarnos el camino para seguir andando un poco más.

El aplauso está bien pero es sólo ceniza. Con todo lo demás, haremos mundos.



M . Trigo.
Foto: G. Samà

De la poesía en escena y otras raras costumbres

Una de las grandes inquietudes de mi búsqueda en lo teatral, pasa por abordar textos que no se escribieron para ser llevados a escena. ¿Cualquier texto se sostiene en un escenario? ¿Puede un actor llenar con precisión y verdad cualquier parlamento? Una y otra vez vuelven esas preguntas. A veces funciona y pareciera que ese fuera el camino, otras, nos damos cuenta de que no es posible, de que las palabras no se dejan atrapar fácilmente. Ese es el momento en el que una frase, una palabra, se convierte en una escándalosa pompa de jabón que vemos salir de la boca de los actores. Sucede cuando las palabras no son suyas, cuando se recitan, se desconocen. Ahí están... Pompas de jabón. Algunos escenarios se convertirían en algo bien resbaladizo si esas pompas tan ciertas explotaran.

Esta obra no nació como tal. Los textos se fueron sumando casi sin querer y aprendieron a dialogar entre ellos hasta ordenarse de un modo tan concreto que encerraba un mundo. Había poemas, ideas para canciones, imágenes concretas que siempre vuelven: la lluvia, el universo femenino, el raro fenómeno del tiempo... Y por primera vez un imaginario muy potente en relación con el nacimiento y la muerte. Se fue armando una historia tan mentirosa como fragmentaria. Una historia que se empeñaba en contradecirse, que huía de la lógica argumental para caer en brazos de la poesía. Grandes peligros.

Encontrar a las actrices que lo hicieran posible fue una decisión y una suerte. Ellas fueron las responsables de justificar el imaginario del texto y gracias a una intensa búsqueda de acciones tan genuinas como personales, los sentidos - del texto, por un lado, y los nuestros, por el otro - se abrieron y multiplicaron. Una vez más, el milagro del pan y los peces, de la lluvia y las flores. Supongo que son esos tiempos tan enriquecedores del proceso creativo los que nos compensan, los que nos tientan para regresar cada vez que juramos que ésta será la última obra.

A pocos días del estreno sé que muchos de los objetivos están logrados. Este capricho poético llevado a escena consigue contar una historia, un relato que se confunde y se deshace como si la lluvia misma lo borrara. Y las actrices habitan este cuadro, con sus dudas y deseos, supersticiones y hechizos, con cada pequeño gesto tan pulido.

Esperamos que sean los sentidos y las sensaciones los que entren en juego, lo que se active en cada pequeño grupo que nos visite, que se lleven los olores, las imágenes, los tarareos, las miradas y que, de a poco, vayan recordando y se sientan cómplices, testigos.


M. Trigo.

En estos días

estamos disfrutando ya del lujo de la visita, ese encuentro tan deseado y temido con vos que sos el público. Nos acompañan, escuchan, comentan, soportan y sustentan personas muy queridas, amigos de amigos con ganas de saber, de ver, de vernos... A todos ellos gracias nuevamente.

Nos quedan pocos días para salir al aire. Estamos de retoques.



martes 13 julio, Bs. As.

Isabel viendo llover en Macondo

Exquisito cuento de Gabriel García Márquez que apareció en el subconsciente de la escritura hasta convertirse en protagonista de la alteración de los sentidos y del tiempo.

Podéis leerlo entero acá.

http://sololiteratura.com/ggm/marquezisabel.htm

... el sometimiento al principio de realidad...

(...) Ante una circunstancia nueva, el hombre experimentado, que almacena en su memoria ejemplos y contraejemplos de hechos pasados, practica el arte de subsumir esa novedad que se le presenta dentro del esquema de lo ya vivido y experimentado con el fin de repetir el éxito o evitar el fracaso de una acción anterior. Y así la realidad, una vez rebajadas las expectativas excesivas, suele confirmar las que nos restan, más moderadas y "realistas", y el mundo empieza a ser un lugar más o menos previsible, parcialmente gobernable, pasablemente soportable.

De manera que, por un lado, el sometimiento al principio de realidad produce un inevitable desencantamiento del mundo y la expatriación fuera de sus fronteras de esa abigarrada mitología de hadas, duendes, enanos, monstruos y otros pobladores de la conciencia infantil. En la edad madura, al ir juntando experiencias a lo largo de los años, el abanico de las posibilidades efectivas para el hombre se va plegando, las que con propiedad merecen llamarse nuevas disminuyen y más intensa es la sensación de vivir sin sorpresa y por relación a lo ya vivido. Al envejecer, prende en él un cierto taedium vitae, el sentimiento de repetición de lo-mismo acaba siendo dominante, todo futuro es ya pasado y solo le espera el siempre-igual de la muerte. Entonces, abrumado por su exceso de experiencia, descreído, desengañado, nuestro hombre exclama: "Verdaderamente, la vida podría ser de otro modo".

Pero, por otro lado, la vida, tal como efectivamente es, posee también efectos balsámicos, tranquilizadores, sobre ese mismo hombre, como le ocurre a quien despierta de una pesadilla y la vida diurna exorciza demonios que torturaban sus sueños. Es verdad: la vida es completamente siniestra para algunos y para todos en algunos momentos. Pero a la vez la experiencia conjura hipotéticos peligros que sabemos imposibles, o posibles pero raros o no tan raros pero evitables siguiendo reglas susceptibles de aprendizaje. El angustiado niño aprende que sus padres están siempre esperándolo a la salida del colegio; los padres, que la realidad -cuya cruenta naturaleza han experimentado cumplidamente- es, hasta cierto punto, digna de confianza.

Algunos terrores infantiles permanecen largo tiempo en la conciencia adulta amedrentándola. La finitud del mundo es trágica, pero también consoladora. Sin duda, la realidad podría ser de otro modo, pero, tal como es, merece, querido lector, que te arriesgues a vivirla a fondo. Vivere aude!

Nota completa en:
http://www.elpais.com/articulo/portada/Terrores/infantiles/elpepuculbab/20100703elpbabpor_22/Tes