Un tiempo en el que los niños nacían en hermosas macetas de barro rojo.
Cinco mujeres detenidas en la lluvia.
Y vos, la visita más esperada para que todo comience de nuevo. Si tal cosa es posible.

Trajimos la lluvia

Pareciera que sí, que con nuestro trabajo convocamos algo más que el deseo de la lluvia. Nos ha acompañado y nos ronda, como amenaza leve en las alturas.

En tan sólo unos días hay un modo de estar, ciertas maneras, una lógica extraña que hacer propia, muchas nuevas imágenes y canciones y ropas... Y agua por todos lados.

Que sigan los hechizos.

Nos seguimos buscando.

(segunda semana de febrero, 2010).